jueves, 28 de julio de 2016

Acolchado y mantenimiento del huerto

¡¡¡Buenos días bloguer@s!!!

Ya estamos aquí un día más y, como vimos en entradas anteriores, con nuestro huerto ya creado y esperando a que nuestras plantitas se vayan desarrollando con normalidad. Aún así no todo es esperar. 

Mientras nuestras plantitas crecen, será necesario realizar algunas prácticas de mantenimiento en nuestro huerto que favorezcan el desarrollo de los cultivos y que mantengan el suelo en óptimas condiciones tanto en el presente como en el futuro.


Como la textura del suelo de nuestro huerto es franco-arcillosa será necesario realizar escardas con frecuencia persiguiendo dos objetivos:

1.       Eliminar posibles hierbas competidoras que aparezcan de forma espontánea en nuestras parcelas.

2.    Romper la costra superficial creada en nuestro suelo a causa del riego y que impide la buena filtración del agua en el terreno, así como romper los canales creados por el agua al filtrarse y que ésta no discurra siempre por los mismos lugares.

 

Para ello usaremos escardillos o rastrillos de mano, herramientas muy útiles a la hora de realizar estas prácticas en nuestro huerto.

 






Como lo ideal sería que el suelo fuera capaz de mantener por sí mismo una textura y estructura adecuadas, así como una buena humedad, recurrimos a una técnica que imita los modelos de suelo naturales: EL ACOLCHADO.

Esta técnica se basa en la protección del suelo utilizando materiales orgánicos o inorgánicos, imitando así la forma en que se desarrolla un suelo de forma natural, que nunca está desprotegido y siempre tendrá una capa vegetal que impide su desecación, erosión, regula su temperatura, mantiene su humedad, etc.

 

Para realizar esta técnica nosotros hemos elegido material orgánico, en este caso paja, para cubrir y proteger nuestro suelo, así como para favorecer su mantenimiento al mismo tiempo que le aportamos una buena dosis de materia orgánica que en el futuro pasará a darle nutrientes necesarios para mantener su fertilidad.



Será importante cubrir bien el suelo, con al menos una capa de 3-5 cm. de paja, para evitar así la aparición de hierbas competidoras al no penetrar la luz directamente en el suelo, así como para mantener la humedad de forma constante.
 


 
Para que la paja quede bien compactada y evitar que el viento la arrastre aplicaremos un buen riego para que  ésta se empape bien y se asiente en el suelo de nuestras parcelas.



En cada parcela dejamos un surco y un bancal sin acolchar para observar las diferencias de desarrollo y mantenimiento entre las zonas acolchadas y las no acolchadas, siendo éste el resultado.

 

Como hay un número importante de parcelas procedemos a numerarlas y nombrarlas para facilitar el trabajo y seguimiento en ellas. Para ello usamos unas tablillas, como podemos ver a continuación.






Con esto podremos ir haciendo un seguimiento más riguroso del desarrollo y la producción de nuestras parcelas, siendo importante también contar con un cuaderno de campo en el cual vayamos anotando las actividades diarias, aparición de plagas, así como cualquier cosa relevante que nos sea de ayuda tanto en el presente como en el futuro.


Con esto llegamos al final de la entrada de hoy, aunque no nos podemos despedir sin antes daos las ¡¡¡gracias por vuestras visitas y vuestros comentarios!!! 

2 comentarios:

  1. Ay!!! me encanta esta entrada!!! ¿Estáis notando alguna diferencia entre los bancales acolchados y los no acolchados? Gracias!!!

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  2. Que interesante el acolchado, no conocía ese sistema para evitar las malas hierbas.

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