jueves, 7 de julio de 2016

Preparación del terreno

Saludos bloguer@s!!
Hoy vamos a hablar sobre cómo preparar el terreno de nuestro huerto ecológico para su futura siembra y/o plantación.

A continuación tenéis la imagen de la situación inicial del huerto ecológico donde se van a llevar a cabo los procedimientos de laboreo del suelo. Este terreno ha sido facilitado por el Ilmo. Ayuntamiento de Madridejos.


Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de realizar un buen laboreo es el tipo de suelo que tenemos en nuestro huerto y sus características físicas y químicas, para así poder realizar las labores con eficacia, así como para saber los tipos de cultivos que son adecuados para nuestro terreno. Para ello realizaremos una toma de muestras de suelo. Como nuestro huerto es muy homogéneo, llevaremos a cabo este procedimiento por el método de toma de muestras simple. Para realizar el muestreo, debemos tomar una muestra de suelo a una profundidad de unos 30 cm y alrededor de 1 kg de peso. Antes limpiaremos la superficie donde vayamos a realizar la extracción para eliminar posibles hierbas o restos que contaminen nuestra muestra. La muestra extraída será introducida en una bolsa o envase de plástico limpio y resistente y aislado para impedir su posible contaminación. La muestra se envía al laboratorio para obtener los resultados.


Una vez  obtenidos los resultados comenzamos con la preparación del terreno propiamente dicha, para conseguir un suelo apropiado para la siembra y plantación.
Nuestro terreno es muy pedregoso, por lo que en primer lugar procedemos al despedregado y retirada de restos encontrados que son molestos para nuestros cultivos.


Una vez que nuestro terreno está despedregado y libre de restos procedemos a la incorporación de mantillo para mejorar las propiedades de nuestro suelo. De esta forma, a la vez que incorporamos materia orgánica, también mejoramos la estructura de nuestro suelo, que es bastante arcilloso. 
Para la realización de esta labor repartimos la materia orgánica por el terreno con carretilla y espuertas y la extendemos de manera homogénea con rastrillos, para su posterior enterramiento en profundidad con la pasada del motocultor. De esta forma combinamos los procedimientos de enmienda y el laboreo primario.

Realizamos un  laboreo primario para acondicionar el suelo y prepararlo para la exploración de las raíces. Para ello utilizamos un motocultor que rompe y esponja el suelo, quedando éste pulverizado y mezclado con el mantillo uniformemente.

Como se aprecia en las imágenes preparamos el terreno realizando pasadas en distintas direcciones para conseguir un mejor acondicionamiento del terreno.


 



Al tiempo que realizamos el laboreo con el motocultor aprovechamos para seguir quitando las piedras que salían a la superficie.

Además de utilizar el motocultor, también hicimos pruebas con motoazada para ver las diferencias de rendimiento y resultado final en función de la maquinaria utilizada, llegando a la conclusión de que el motocultor era más apropiado para nuestro terreno.

  


Una vez finalizada la preparación, empezaremos la creación de las parcelas, pero eso lo explicaremos en la siguiente sección. ¡Os esperamos!

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